«La violencia política, criminal e insurreccional manifestada en los últimos años nos obliga a estudiar en profundidad este fenómenos para enfrentarlo con mejores herramientas dentro de la batalla cultural, y este trabajo ofrece elementos cruciales para combatirlo», Agustín Laje, autor de La Batalla Cultural.En medio de la guerra cultural, nos encontramos con incendios provocados justo en nuestras puertas. La deconstrucción, tanto en su enfoque molecular o colectivista tradicional, se funde con el nihilismo y todo aquello que desafía al individuo, infiltrando y sometiendo a las sociedades que se construyeron sobre los pilares de la vida, la libertad y la propiedad. Las viejas fórmulas para entender estos fenómenos están quedando obsoletas frente a un conflicto multidimensional.La enajenación colectivista, el nihilismo anarquista, la violencia aislada invisible para los medios de comunicación tradicional—, junto a acciones organizadas y caóticas, y las amenazas de grupos terroristas, han dejado las ideologías tradicionales desarmadas. Este enjambre de fuerzas crece en la oscuridad, ganando visibilidad entre los fanáticos y los inadaptados que se mueven en las sombras de la civilización.En este libro, los autores incursionan en un terreno casi inexplorado por liberales, conservadores o socialdemócratas, quienes durante años confiaron en respuestas tecnocráticas y consensos estériles, ignorando las profundas transformaciones políticas en curso. Hoy, entre los suburbios de nuestras ciudades, se trama la degradación de la cultura occidental, donde el ser humano se ha convertido en un mero instrumento, un medio y no un fin. Y es precisamente en este caos donde surgen nuevos conceptos de intelectuales que buscan reclutar soldados para un partido sin rostro ni programa. En definitiva, ¿estamos frente al nacimiento de un nuevo totalitarismo?
"Hoy vinieron por mí; mañana irán por ti. Todos somos culpables, hasta que se demuestre lo contrario. Esto no es un libro: es una denuncia y una advertencia".El secuestro, tortura y asesinato del teniente venezolano Ronald Ojeda Moreno es un reflejo sombrío de la coordinación entre grupos criminales transnacionales y la política. Debido a las vastas redes de corrupción y los conflictos de interés involucrados, la verdad sobre este crimen probablemente nunca será revelada. Por esta razón, se hace imperativo la publicación póstuma de su testimonio.Entre estas páginas, Ronald Ojeda denuncia los crímenes de lesa humanidad perpetrados en pleno siglo XXI por el Castrochavismo contra los disidentes de la dictadura venezolana; y realiza una advertencia para Chile y América Latina: las organizaciones guerrilleras y los grupos criminales internacionales actúan con plena complicidad de la Justicia, las Fuerzas Armadas y la élite política, y no solo atentan nuestra integridad, sino que la Libertad de nuestros países.
En pleno siglo XIX, cuando Chile recién se organizaba como república y las fronteras aún no habían sido establecidas, desembarcó en Valparaíso el alemán Teodoro Schmidt Weichsel. Tenía 24 años y, como otros, había sido atraído al país por el enviado del gobierno chileno en Europa, Vicente Pérez Rosales.
En este interesante libro, su bisnieto Andrés Montero Jaramillo hace un recorrido por la vida y obra de este joven ingeniero: su infancia y juventud en Alemania; la llegada a Chile y sus primeros años en la zona central del país, donde hizo un destacado trabajo en el uso racional del agua, con obras de canalización y acumulación; y su traslado al sur, donde participó activamente en la incorporación definitiva de vastos territorios. Gracias a escritos de primera fuente, configura un relato que da cuenta de cómo Teodoro Schmidt Weichsel sirvió a su nueva patria con honestidad y rectitud, siendo reconocido como uno de los hombres que ayudaron a formar Chile.
En su primera novela como escritor, Joe Black no deja títere con cabeza. Desnuda los pecados capitales de varias de las principales figuras políticas del país, desde el Presidente de la República para abajo, recorriendo con su seductora e hilarante pluma el último medio siglo de elecciones presidenciales, incluyendo la de 2021.
“Todos íbamos a ser burros” es una novela distópica, que habita un espacio entre la ficción y la no ficción, y que obliga a soltar carcajadas y también a reflexionar en serio, desde la sátira política, sobre la marcha del país.
Los hechos relatados comienzan el 18 de octubre de 2019 en el palacio de La Moneda…
El abogado y periodista "de derecha a secas", como le gusta autodescribirse, explica en este libro las dos derrotas de los intentos de Sebastián Piñera y Gabriel Boric por derogar la Constitución de 1980 de Augusto Pinochet, de quien es caracterizado defensor.Cree que sólo un continuador de su legado puede devolver a Chile a la condición de "la joya más valiosa de la corona latinoamericana", como lo describiera el presidente Bill Clinton en los años 90.
Es partidario de una sociedad libre, tan libre que garantice a los izquierdistas su plena libertad para renunciar al lucro y ser todos iguales a los demás, como también el derecho de cualquiera a ser desigual, distinto y mejor, pues son éstos los que encabezan las creaciones humanas que han permitido el mayor progreso de la Humanidad.Se declara optimista de que la sabiduría popular va a elegir a gobernantes y legisladores de derecha, que con mano firme y personalidad propia reconduzcan a su país a la condición de nación más próspera y libre de América Latina, que durante algún tiempo logró alcanzar. Pero ahora espera lograrlo compitiendo amistosamente con la Argentina de Javier Milei, de quien se declara admirador, para que el Cono Sur sea la proa del progreso de la Humanidad en el siglo XXI.
La búsqueda del mejor camino para transformar a Chile en una sociedad plenamente desarrollada ha sido y seguirá siendo el eje central en torno al cual gira el debate sobre nuestro futuro como nación. Distintas visiones se han enfrentado en este terreno, especialmente en torno a la función que el Estado debería desempeñar en este contexto. ¿Debe este “comandar” el desarrollo económico y adquirir el rol de un “Estado-emprendedor”? ¿O debe más bien generar las condiciones institucionales y materiales esenciales para el despliegue de la iniciativa privada, sin sustituirla, y adoptar el papel de un “Estado-facilitador”?
El debate no es nuevo y es por eso que a lo largo de la historia ha habido una variada gama de experiencias al respecto, con disímiles resultados. Hoy mismo, el gobierno encabezado por Gabriel Boric se ha propuesto llevar a cabo un cambio radical respecto a la orientación seguida por Chile durante los últimos decenios, potenciando fuertemente el accionar del Estado con la finalidad de convertirlo en el conductor de las transformaciones económicas que pretende llevar a cabo.
El presente trabajo analiza una serie de casos exitosos de desarrollo que pueden servir como puntos de referencia para este debate. Al recorrer la historia político-económica de Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Taiwán e Irlanda no busca proponer modelos a copiar, sino entender tanto qué hicieron bien como qué caminos debieron abandonar para poder progresar. Asimismo, y a partir de estas experiencias, propone un decálogo de principios a tener en cuenta para hacer frente a los desafíos que tiene nuestro país.
“Para enfrentar las elecciones que se avecinan es indispensable volver la vista atrás hacia los años recientes de la política nacional. La revuelta de 2019, la fallida Convención Constitucional y el triunfo del Rechazo el 2022 representan nuevos clivajes que separan aguas entre derechas e izquierdas”. Con estas palabras el ex convencional Ruggero Cozzi invita a repasar el período que engloba el llamado “estallido social”, poniendo la mirada en las lecciones que dejó. A tres meses de la elección presidencial y parlamentaria de 2025, alerta sobre la amenaza real que representa una candidata comunista, con un proyecto comunista más o menos camuflado, pero que en último término es similar a la frustrada propuesta de Constitución.